| 19 de mayo de 2020 | 6:20 pm

Zaha Hadid

Continuando con la serie de pioneras del diseño, en esta edición honramos la memoria de la arquitecta iraquí-británica Dame Zaha Mohammad Hadid (1950 – 2016) reconocida por sus diseños de construccionistas y por ser la primera mujer en ganar el prestigioso premio arquitectónico Pritzker.

La perspectiva de la mujer y su aporte en el diseño es crucial, añadiendo la sensibilidad y intuición femenina al diseño del mundo nuevo en que vivirán las próximas generaciones.

“It’s always rewarding to see an ambitious design become reality.”

Lo que tenía Zaha Hadid era visión. Ella visualizaba un mundo liberado de las prisiones geométricas, donde el ingenio era más valorado que el pragmatismo y el ser humano fluyendo dentro de espacios diseñados para su máxima autorrealización.

Nacida en 1950 en Baghdad de una respetable familia iraquí, hija de un industrialista y una artista, a Hadid se le permitió soñar. De esta etapa, ella recuerda como los viajes familiares a antiguas ciudades sumerias en el sur de Iraq despertaron su interés por la arquitectura. Este era un momento de mucho cambio en Iraq, donde el país se enfrentaba con su realidad post-monárquica.

“Cuando estaba creciendo en Iraq, había una creencia inquebrantable en el progreso y una gran sensación de optimismo. Fue un momento de construcción de la identidad de la nación. Desde entonces las ideas de cambio, libertad y reforma social fueron siempre muy importantes para mí” dijo la arquitecta sobre las influencias que marcaron su estilo.

Hadid comenzó estudiando matemáticas en la Universidad Americana de Beirut para pronto decidir mudarse a Londres, a estudiar arquitectura en la reconocida Architectural Association School of Architecture bajo grandes visionarios, entre quienes ella destacó. Rem Koolhas, quien fue su profesor, la describió como “un planeta con su propia órbita”.

Luego de graduarse, en 1977, Hadid fue a trabajar bajo Koolhas en Amsterdam, donde creo vínculo con otros arquitectos y artistas con una visión similar. En 1980, Hadid funda Zaha Hadid Architects en un pequeño apartamento donde ella pasaba los días y las noches diseñando un universo gráfico arquitectónico que ella sabía en su corazón que algún día construiría. Hadid exponía sus diseños y pinturas de paisajes arquitectónicos, así como comenzó su carrera de docencia en esta época, para exponer su propuesta teórica para una nueva arquitectura contemporánea.

Hadid empezó dando clases en la Architectural Association, donde había estudiado, luego, en the Harvard Graduate School of Design, la Universidad de Cambridge, la Universidad de Chicago, la Hochschule für bildende Künste en Hamburgo, la Universidad de Illinois en Chicago y la Universidad de Columbia. Hadid se ganó su reputación por sus elocuentes y apasionadas conferencias y diseños radicales y coloridos, que se publicaron ampliamente en revistas de arquitectura pero permanecían sin construir.

Uno de sus primeros clientes fue Rolf Fehlbaum, un rico industrialista y miembro del jurado del prestigioso Premio Pritzker. En 1993, Fehlbaum invitó a Hadid a diseñar una pequeña estación de bomberos para una de sus fábricas. Su diseño radical, hecho de hormigón en bruto y vidrio, apareció en revistas de arquitectura antes de la construcción. Cuando se completó, solo sirvió como estación de bomberos por un corto período de tiempo, ya que la ciudad donde estaba localizada pronto abrió su propia estación de bomberos. En cambio, se convirtió en un espacio de exhibición. Este primer trabajo, se convirtió en la plataforma de lanzamiento de su carrera arquitectónica.

A finales de los noventa, su carrera empezó a cobrar impulso, ya que las propuestas inventivas y radicales de Hadid comenzaron a ganar grandes comisiones. Ella compitió y ganó contra Rem Koolhaas y otros arquitectos conocidos la comisión por el diseño del Centro de Arte Contemporáneo en Cincinnati, Ohio y se convirtió en la primera mujer en diseñar un museo de arte en los Estados Unidos.

Entre el 2000 y el 2016, Zaha Hadid Architects se convirtió en una reconocida firma global, construyendo su visión por todo el mundo. Zaha Hadid fue la primera mujer en recibir el Premio de Arquitectura Pritzker en el 2004. Así como el premio de arquitectura más prestigioso del Reino Unido, el Premio Stirling, en el 2010 y el 2011. En el 2012, la Reina Isabel II la convirtió en “Dama” por sus servicios a la arquitectura, y en febrero de 2016, el mes anterior a su muerte, ella se convirtió en la primera y única mujer en recibir la Medalla de Oro Real del Royal Institute of British Architects.

“Al final, el propósito de la arquitectura es el bienestar; La creación de entornos agradables y estimulantes para todos los aspectos de la vida. Parte del trabajo de la arquitectura es hacer que las personas se sientan bien en los espacios donde vivimos, donde vamos a la escuela o donde trabajamos” dijo Hadid sobre su visión.

Compartir:

Deja una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar a

Más contenido

#SelfLove

Leton Pé

20 álbumes para escuchar

¡Y el mundo nos cambió de golpe!

Cómo ayudar a los niños a gestionar el estrés

Tendencias 2020